Aragón y Asturies contra el fascismo y el militarismo
>> El conjunto del Estado español y, dramáticamente, Asturies y Aragón están viviendo un resurgir del fascismo, nazismo y militarismo. Auspiciados por la derecha política y social, así como por amplios sectores del centro izquierda, nuestras calles vuelven a vivir la presencia de actos y propaganda xenófoba y racista. Afortunadamente, estas acciones han contado con una inmediata y amplia respuesta ciudadana, como se comprobó en la multitudinaria manifestación antifascista (con más de 5000 asistentes) que, convocada por la Plataforma Antifascista, tuvo lugar en Zaragoza.
Desde Chobenalla y Mias>> creemos que el militarismo que el centro izquierda y la derecha en Asturies y Aragón abrazan sirve de base ideológica (y de coartada) a la xenofobia e intolerancia fascista. Agresiones neonazis en Uviéu, Avilés, Cuadonga y Zaragoza, carteles y pegatinas de organizaciones de extrema derecha que incitan a actuar contra los inmigrantes de nuestros territorios o concentraciones de colectivos fascistas y de extrema derecha son hechos ante los cuales hemos de actuar con todas nuestras fuerzas. Pero, más allá, la rotulación fascista de nuestras calles, un posible ejército europeo, los desfiles militares, las bases, instalaciones y academias militares en Zaragoza (que ocupa un tercio de la superficie de la ciudad), Calatayú, Chaca, Bardenas (con el campo de la OTAN de tiro con fuego real más grande de Europa) o Noreña (Asturies), la cesión de 60.000 m² de terreno en Valdespartera a la Guardia Civil por el Ayuntamiento de Zaragoza para construir un centro logístico de misiones en el exterior, el aplauso a la propuesta (de Zapatero y Alonso, con el apoyo del PP y PSOE aragonés) de convertir Zaragoza en sede del futuro centro de mando y control del sistema de vigilancia del terreno (AGS)) de la OTAN –bajo la excusa de la creación de empleo-, la próxima unidad militar de Chaca los “Battle Group” del futuro ejército europeo –con un contingente de más de 1500 militares de diversos países-…están estrechamente relacionados con el rearmamiento del fascismo en nuestros países. Y es necesario recordar que estos actos están promovidos por políticos de una amplia gama ideológica.
Nuestros planteamientos pacifistas, tolerantes e interculturales nos hacen rechazar cualquier forma de violencia. No obstante, atacar la violencia fascista, en este caso, obliga a acudir a las causas que la generan. Y nos obliga a señalar a aquellos que promueven el odio entre culturas, naciones o personas. Pero también a los que fomentan una cultura militar en la sociedad. Prevenir la violencia implica prevenir del fascismo y el militarismo.
De igual forma, no podemos obviar que nuestros posicionamientos favorables a la libertad de pueblos y personas para elegir libremente su futuro, así como para vivir en situación de igualdad con el resto de la ciudadanía, nos coloca en el punto de mira de estos colectivos. Es más, uno de los principales objetivos del fascismo en este Estado es el terminar con los nacionalismos periféricos y el mantener la unidad nacional. Las élites militares refuerzan este discurso y se inter-relacionan con él, como hemos visto recientemente con sus amenazas de actuar por la fuerza (o dar un golpe de Estado) ante el Estatut de Catalunya. En cualquier caso, es un mismo bloque formado por cuerpos militares (que interfieren políticamente), ideólogos políticos (que desarrollan discursos xenófobos e intolerantes) y militancia que lleva a cabo actos violentos con la condescendencia de los anteriores.
Chobenalla y Mias>> entendemos que es nuestra ideología política y, más allá, la ideología de las clases populares de emancipación social y nacional lo que resulta verdaderamente inquietante para estos grupos fascistas. De hecho, cualquier intento de reformulación del Estado culmina con una cohesión sin precedentes entre todos los grupos políticos (como se ha visto en la reforma de los estatutos de Aragón, Catalunya y País Valencià). Tampoco podemos olvidar la función estratégica que ha mantenido tradicionalmente el ejército y la policía en la represión de los movimientos sociales y nacionales en nuestros países. Por ello, lejos de ser una institución del Pueblo, es un órgano de represión y control de personas e ideologías en nuestros países.
Por todo ello, exigimos la retirada de cualquier símbolo fascista de nuestras ciudades y pueblos, así como el paulatino cierre de academias, instalaciones y bases militares que incrementan la extensión y fuerza del ejército en nuestros territorios. De igual manera, reclamamos la prohibición y prevención de actos y encuentros de ideología xenófoba, cuya función es cohesionar fuerzas que actúan política y socialmente de forma nazi, fascista o racista. En esa línea, Chobenalla y Mias>> emprenderán sendas campañas en Asturies y Aragón para concienciar a las y los jóvenes de nuestros territorios sobre estas cuestiones.
Desde Chobenalla y Mias>> creemos que el militarismo que el centro izquierda y la derecha en Asturies y Aragón abrazan sirve de base ideológica (y de coartada) a la xenofobia e intolerancia fascista. Agresiones neonazis en Uviéu, Avilés, Cuadonga y Zaragoza, carteles y pegatinas de organizaciones de extrema derecha que incitan a actuar contra los inmigrantes de nuestros territorios o concentraciones de colectivos fascistas y de extrema derecha son hechos ante los cuales hemos de actuar con todas nuestras fuerzas. Pero, más allá, la rotulación fascista de nuestras calles, un posible ejército europeo, los desfiles militares, las bases, instalaciones y academias militares en Zaragoza (que ocupa un tercio de la superficie de la ciudad), Calatayú, Chaca, Bardenas (con el campo de la OTAN de tiro con fuego real más grande de Europa) o Noreña (Asturies), la cesión de 60.000 m² de terreno en Valdespartera a la Guardia Civil por el Ayuntamiento de Zaragoza para construir un centro logístico de misiones en el exterior, el aplauso a la propuesta (de Zapatero y Alonso, con el apoyo del PP y PSOE aragonés) de convertir Zaragoza en sede del futuro centro de mando y control del sistema de vigilancia del terreno (AGS)) de la OTAN –bajo la excusa de la creación de empleo-, la próxima unidad militar de Chaca los “Battle Group” del futuro ejército europeo –con un contingente de más de 1500 militares de diversos países-…están estrechamente relacionados con el rearmamiento del fascismo en nuestros países. Y es necesario recordar que estos actos están promovidos por políticos de una amplia gama ideológica.
Nuestros planteamientos pacifistas, tolerantes e interculturales nos hacen rechazar cualquier forma de violencia. No obstante, atacar la violencia fascista, en este caso, obliga a acudir a las causas que la generan. Y nos obliga a señalar a aquellos que promueven el odio entre culturas, naciones o personas. Pero también a los que fomentan una cultura militar en la sociedad. Prevenir la violencia implica prevenir del fascismo y el militarismo.
De igual forma, no podemos obviar que nuestros posicionamientos favorables a la libertad de pueblos y personas para elegir libremente su futuro, así como para vivir en situación de igualdad con el resto de la ciudadanía, nos coloca en el punto de mira de estos colectivos. Es más, uno de los principales objetivos del fascismo en este Estado es el terminar con los nacionalismos periféricos y el mantener la unidad nacional. Las élites militares refuerzan este discurso y se inter-relacionan con él, como hemos visto recientemente con sus amenazas de actuar por la fuerza (o dar un golpe de Estado) ante el Estatut de Catalunya. En cualquier caso, es un mismo bloque formado por cuerpos militares (que interfieren políticamente), ideólogos políticos (que desarrollan discursos xenófobos e intolerantes) y militancia que lleva a cabo actos violentos con la condescendencia de los anteriores.
Chobenalla y Mias>> entendemos que es nuestra ideología política y, más allá, la ideología de las clases populares de emancipación social y nacional lo que resulta verdaderamente inquietante para estos grupos fascistas. De hecho, cualquier intento de reformulación del Estado culmina con una cohesión sin precedentes entre todos los grupos políticos (como se ha visto en la reforma de los estatutos de Aragón, Catalunya y País Valencià). Tampoco podemos olvidar la función estratégica que ha mantenido tradicionalmente el ejército y la policía en la represión de los movimientos sociales y nacionales en nuestros países. Por ello, lejos de ser una institución del Pueblo, es un órgano de represión y control de personas e ideologías en nuestros países.
Por todo ello, exigimos la retirada de cualquier símbolo fascista de nuestras ciudades y pueblos, así como el paulatino cierre de academias, instalaciones y bases militares que incrementan la extensión y fuerza del ejército en nuestros territorios. De igual manera, reclamamos la prohibición y prevención de actos y encuentros de ideología xenófoba, cuya función es cohesionar fuerzas que actúan política y socialmente de forma nazi, fascista o racista. En esa línea, Chobenalla y Mias>> emprenderán sendas campañas en Asturies y Aragón para concienciar a las y los jóvenes de nuestros territorios sobre estas cuestiones.


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